lunes, 2 de julio de 2018

Ensayo sobre “La Noche boca Arriba” Cortázar y “El Sur “de Borges


En este ensayo vamos a hablar sobre la posibilidad de cambiar el destino a través de la ficción en “La noche boca arriba” de Julio Cortázar y “El sur” de Jorge Luis Borges.
En primer lugar, vamos a hablar sobre el desdoblamiento del personaje principal, las características de los dos mundos. El primer mundo que se presenta en “La noche boca arriba” es una ciudad, con edificios, joyerías, arboles: “El sol se filtraba entre los altos edificios del centro”. Luego podemos ver un nuevo escenario que es el del hospital que pasa por el accidente que tuvo. Para hacer el pasaje al segundo mundo, el del moteca, podemos ver que, como lo van a operar, cae en un sueño profundo, debido a la anestesia: “El hombre de blanco se le acercó otra vez, sonriendo, con algo que le brillaba en la mano derecha: “Le palmeó la mejilla e hizo una seña a alguien parado atrás”. En el nivel gráfico, también el pasaje se da por un espacio entre los párrafos.
Este segundo mundo es muy realista, ya que puede sentir olores: “Como sueño era curioso porque estaba lleno de olores y él nunca soñaba olores”. En este nuevo mundo es de noche, en la selva y su objetivo es escapar de los aztecas: “Tenia que huir de los aztecas que andaban a caza de hombre y su única probabilidad era la de esconderse en lo más denso de la selva” El pasaje en este cuento de un mundo a otro es la fiebre y el sueño.
En el cuento de Borges “El sur” el primer mundo que se nos presenta es el de Dahlmann como un hombre que tiene dos linajes uno alemán y otro argentino. Él vive su vida como la de su abuelo alemán, ya que era secretario en una biblioteca municipal. El pasaje de la “realidad” al “sueño” es a través de la fiebre como pasa en “La noche boca arriba”: “La fiebre lo gastó y la ilustración de Las mil y una noches sirvieron para decorar las pesadillas”. El otro mundo de Dahlmann es poder morir como murió su abuelo de linaje argentino, a través de una guerra. Poder vivir en las llanuras, en el campo. Podemos ver bien el desdoblamiento en esta parte:”Mañana me despertaré en la estancia, pensaba y era como si a un tiempo fuera dos hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria, y el otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres”. En los dos cuentos no se puede saber con exactitud cuál es el sueño y cuál es la realidad. Pero nos podemos guiar por algunos procedimientos literarios. “En la noche boca arriba” hay un cambio de perspectiva al final y nos podemos dar cuenta porque describe la moto llamándola “insecto de metal”, recuerda haber andado por la ciudad: “El sueño maravilloso había sido el otro, absurdo como todos los sueños; un sueño en el que había andado por extrañas avenidas de una ciudad asombrosa […] con un enorme bicho de metal”. En “El sur”, tampoco podemos saber con exactitud si muere o no ya que eso depende de que Dahlmann sepa empuñar el puñal; “Dahlmann empuña con firmeza el cuchillo, que acaso no sabrá manejar y sale a la llanura”.
En segundo lugar, vamos a hablar sobre la focalización de estos dos cuentos. En el texto “La noche boca arriba” hay una focalización en tercera persona que asume el punto de vista del protagonista. Cortázar genera un cambio de perspectiva al final que genera ambigüedad, ya que no sabemos si el que muere es el moteca o la persona que está internada. En “El sur” la focalización es en tercera persona desde afuera. En este se establece la ambigüedad desde una voz omnisciente, que da pautas de lectura: “A la realidad le gustan las asimetrías y los leves anacronismos”
En tercer lugar, vamos a ver los procedimientos literarios que utiliza cada uno.
En “La noche boca arriba” se utilizan imágenes sensoriales que nos permiten sentir o darnos una idea de lo que está pasando el protagonista: “Sentía gusto a sal y sangre, le dolía la rodilla […]”. También se utiliza la sinécdoque para dar a entender que estaba en un estado a punto de desmayarse: “Voces que no parecían pertenecer a las caras suspendidas sobre él”. Otro procedimiento literario que se utiliza es la metáfora: “El amuleto que era su verdadero corazón, el centro de la vida”.
En “El sur” podemos ver analogías como la aguja y el cuchillo, el patrón del almacén y el empleado del sanatorio. Que funcionan como pautas de lectura que nos indican que el viaje al sur puede ser un sueño. También utiliza un ambiente pesadillesco, usa símbolos como el “Martin Fierro” y “Las mil y una noches”. Utiliza paradojas a través de modalizaciones verbales y adverbiales.  Todos estos procedimientos tienen el fin de generar ambigüedad.
En conclusión, en estos dos cuentos el desdoblamiento, la focalización y los procedimientos literarios están para generar diferentes reacciones en el lector, y juntos generan la posibilidad de poder cambiar el destino a través de la ficción.