miércoles, 30 de abril de 2014

De camino a casa


De camino a casa

 

El señor Ricardo Copete, muy entusiasmado, planificó un viaje a su pueblo natal con su familia. Él  les había contado a sus hijos que había sido en su época  salir a jugar con sus  amigos, andar en bicicleta y que todos se conocieran. 

Entonces, una mañana muy fresca emprendió viaje el con su familia. Después de unas siete horas largas de viaje y muchos kilómetros recorridos, paro el auto, entro caminando y se encontró con una gran sorpresa: el pueblo estaba todo destruido, con escombros a su alrededor todo quemado, la panadería principal estaba en ruinas, la casa en el árbol donde él y sus amigos habían jugado en su infancia estaba caída a pedazos. La casa de su abuela estaba rota, los cuadros y pinturas todas dispersas. La plaza destruida; el supermercado de su tío Aurelio Copete ya no existía. 

Él estaba muy triste decepcionado y mal, al ver que su pueblo natal, en el cual había crecido y compartido sus grandes  aventuras y emociones, estaba todo destruido. Con lágrimas en sus ojos y el pensamiento perturbador  de saber que en donde había crecido estaba todo destruido, agarró el auto y tristemente se marchó de ahí.
                                    

                                     Fin.